MUJER SALVAJE - Re encantar el mundo a través de la danza
- Florencia Trias
- 30 mar
- 5 Min. de lectura

Moverme me salvo, me conecto y me apasiono siempre. Danzo hace 26 años, doy clases de danza hace 13 años y hace 5 años comencé esta investigación que une la danza, la potencia de la sexualidad, la expresión de nuestros deseos y la soberanía corporal. EL LENGUAJE DE LA MUJER SALVAJE es una invitación a reconectar con cuerpo, energía vital y creatividad a través de la danza, la percepción, el erotismo y la conciencia. En esta Comunidad acompaño procesos de transformación y renacimiento porque los atravesé y porque doy cuenta de que todas precisamos desenterrar la potencia de la sexualidad que ha quedado enterrada en el Hades. Esta es una apuesta rebelde, poética, estética y revolucionaria.
¿Cómo re encantar la vida desde el cuerpo?
¿Cómo hacemos a re encantar nuestros mundos con la fuerza de la ternura salvaje?
¿Cómo volvemos a habitar la vida desde el movimiento, desde la danza en lo cotidiano, desde la presencia en nuestros cuerpos?
Muchas mujeres hoy viven cansadas, desconectadas o exigidas. El bienestar, el placer y la relajación parecen algo difícil de sostener en la vida diaria.
El bienestar no está afuera. El placer, y el descanso no están afuera. La calma y la paz no está afuera.
Y es nuestro cuerpo, una llave, una entrada, una posibilidad de libertad. Esta sensación de libertad...Se percibe, se habita y se encarna cuando le damos lugar a lo que estamos sintiendo, a reevaluar nuestros hábitos, a cuidar de nuestro cotidiano, conectar con lo cíclico, y permitir que nuestras expresiones emocionales, eróticas y creativas, tengan lugar.
El cuerpo no está roto, ha sido domesticado
Somos cuerpas mamíferas, cíclicas y sensibles. Nuestra naturaleza tiende al placer, al descanso y al encuentro. Sin embargo, la cultura nos enseñó a controlar el cuerpo. Desde la educación, la cultura y las instituciones son múltiples los mecanismos y hábitos que nos llevan a USAR EL CUERPO COMO OBJETO, en vez de HABITAR EL CUERPO COMO TERRITORIO SENSIBLE.
Nos educaron para no movernos demasiado, no expresar ciertas emociones porque el enojo no está bueno, no sentir demasiado, porque somos histéricas, a no mostrar nuestra energía vital o expresiva, porque somos putas, a no hacernos cargo de nuestras magias, porque somos brujas. Son múltiples las estrategias sociales que nos han inundado de terror y verguenza para que quedemos más calladitas, quietas y sin animarnos tanto. Esta domesticación generó cuerpos tensos, reprimidos y desconectados.
La energía queda congelada. Aparece la voz interna que juzga, que limita, que frena.
Entonces surge una pregunta fundamental:
¿Cómo volvemos a tener energía disponible en nuestros cuerpos?
¿Cómo permitimos que la fuerza vital vuelva a circular?
El lenguaje de la Mujer Salvaje
Esta fuerza vital que nos acompaña desde niñas, se presenta en movimientos, pensamientos, sutilezas, ideas, creaciones, revelaciones- La Mujer Salvaje no es una idea romántica, ni un concepto, ni algo abstracto.
Es un pulso carnal, que se vive desde el cuerpo. Un lenguaje corporal, emocional, energético y espiritual que nos enseña a habitar la vida desde la presencia.
Busque cómo transmitir esta fuerza, cómo compartirles todo lo que me ha inspirado, las técnicas con las que me he entrenado, los conocimientos que me han inspirado.
Me apoyo en la danza como herramienta de transformación personal y social, el Tantra como cosmovisión espiritual, y mi ser Doula como perspectiva feminista y política para acompañar la sexualidad de todas nosotras.
MI PROFUNDA MOTIVACIÓN ES DESENTERRAR LA SEXUALIDAD QUE HA QUEDADO OCULTA EN EL HADES.
Todo lo que fue llevado a la sombra se convierte en materia prima de transformación.
Todo lo que fue reprimido, oculto o silenciado no es un problema.
Es materia prima.
Es potencia.
Es el diamante en bruto que necesita ser integrado en nuestra expresión, en nuestra luz y en nuestro brillo.
Encarnar a la Mujer Salvaje es permitir que la totalidad de lo que somos tenga lugar en el cuerpo.
Un camino de transformación en cinco etapas
El recorrido de la Mujer Salvaje se organiza a través de cinco cualidades de la experiencia humana.
Percepción - Respuesta - Placer - Sentido - Trascendencia
Cada una de estas etapas entrena una dimensión del cuerpo y la conciencia.
ACECHO: aprender a percibir cómo me siento
El acecho es el trabajo de la presencia.
Es reconocer que somos cuerpos que sienten el mundo. Recuperar la atención y el registro de nuestros sentidos ordinarios y extraordinarios.
El acecho despierta la sensibilidad y abre la percepción del sistema nervioso.
Es el primer paso para volver a nosotras mismas.
AGRESIVIDAD: recuperar elección y soberanía
La agresividad es la capacidad de dar respuestas coherentes, encarnadas y sensibles a las situaciones de la vida.
Poner límites. Elegir vínculos. Cuidar la energía. Proteger las necesidades.
La agresividad saludable organiza la vida y permite moverse con autoridad interna.
Sentir no alcanza.
También necesitamos responder.
EROTISMO: conectar con el placer como fuente de conocimiento
El erotismo es una fuente de energía vital y autoconocimiento que me hace descubrir que me interesa explorar del mundo. Nos conecta con el disfrute, la relajación y el bienestar y nos lo permite llevar a múltiples espacios. Amplia la noción de placer a todas las áreas de interés y motivación.
ENTUSIASMO: vivir con propósito
Entusiasmo viene de ¨en theos¨, llevar a la diosa dentro. ¿Están tus acciones y elecciones en resonancia y coherencia con un propósito mayor? ¿A qué le dedicas tus latidos?
Cuando conectamos con un propósito mayor, la vida empieza a ordenarse.
Las decisiones se alinean. Los sueños se vuelven claros. El camino se encuentra siempre sostenido.
La espiritualidad deja de ser algo abstracto y se vuelve una experiencia cotidiana.
ÉXTASIS: habitar lo divino en el cuerpo
El éxtasis es la experiencia de unión. Es el momento en que el cuerpo, la emoción y el espíritu se integran.
La danza tántrica y la meditación activa permiten acceder a estados alterados de conciencia donde nos sentimos una con el todo. Una de las necesidades humanas es el sentido de conexión espiritualidad. ¿Cómo conectas con lo divino? ¿Qué es para vos dios?
La comunidad como sostén del proceso
Todo proceso de transformación implica atravesar umbrales.
Soltar viejas pieles. Entrar en estados de duelo y cambios. Donde la identidad se desintegra y las emociones nos pide tiempo, cuidado y acompañamiento.
Hacer este camino en comunidad es fundamental. La fuerza colectiva genera pertenencia y nos recuerda que no estamos solas, que eso que parece que me sucede a mi sola, nos sucede a muchas.
A lo largo de mi vida muchas mujeres me abrieron caminos y me acompañaron en mis procesos de transformación, con sus miradas, afectos, palabras e inspiraciones. La Comunidad Mujer Antorcha tiene un poco la intención de devolver todo aquello que me ha sido dado. Continuar compartiéndome desde el principio matríztico de dar-recibir-devolver. Honrar el camino y las que vinieron atrás y seguir abriendo caminos para otras.
Bienvenida a la Inmersión Mujer Salvaje, espero que disfrutes de este viaje y que si te transforma, lo continúes compartiendo.
Te abrazo,
Flori



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